Envueltos en el silencio

24 junio, 2011

La sordera es un defecto que no es visible y afecta a una pequeña parte de la anatomía. Afortunadamente en Chile contamos con el Instituto de la Sordera INDESOR, que por más de 50 años ha contribuido en la lucha por la reivindicación de los derechos de los Sordos, su educación y formación.

Uno de los sentidos más importantes que posee el ser humano es la audición el cual nos permite estar conectados con nuestro entorno y con cada cosa que pasa a nuestro alrededor. ¿Se ha detenido alguna vez a pensar cómo sería vivir en un eterno silencio? Las personas que viven esta realidad, se encuentran luchando día a día con una sociedad desinformada, con el fin de sobrevivir ante los diversos prejuicios.

Cuando una persona nace con esta limitación, crea una conciencia de su problema, lo cual le permite desarrollarse con mayor facilidad en cualquier actividad normalmente, pero con la ausencia de esta herramienta fundamental que es la audición. Cabe recalcar, que la sordera no es una limitación a la inteligencia, desarrollo físico o a lo emocional, pero si tiene consecuencias en el desarrollo social y educativo.

“La sordera es una disminución de la capacidad considerada como normal para escuchar los sonidos que nos rodean”, informó el doctor Paul Delano Reyes, Médico Otorrinolaringólogo de INDESOR.

Causas que pueden producir sordera

Según Pamela Torres Ulloa, Coordinadora del Centro de Diagnóstico Auditivo de INDESOR, la sordera tiene, desde el punto de vista anatómico, dos lugares característicos: en primer lugar, la sordera que es producida en el oído interno, y en segundo lugar, las del oído medio o externo. La sordera del oído interno es con frecuencia, no siempre, de origen congénito, genético o peri natal (después del nacimiento).

“Una sordera hereditaria es aquella que se presenta cuando existe un familiar de los más cercanos con algún tipo de problema comúnmente genético, que puede ser heredado por el nuevo producto, y eso origina una sordera generalmente de tipo neurosensorial (oído interno). Esta es dentro de las sorderas del oído interno una de las más comunes”, aclaró la especialista.

Existen otras causas congénitas que se producen cuando se origina alguna lesión en el feto durante su formación, como por ejemplo la rubéola, alguna infección que se adquiera a los pocos días del nacimiento o algunos tratamientos que suelen indicarse a la madre antes de dar a luz o al bebé recién nacido.

Es importante destacar que la sordera puede producirse también por accidentes en niños de edad escolar, que introducen a sus oídos cuerpos extraños, no lo comunican, y trae como consecuencia una infección que afecta seriamente el oído del infante

El instituto de los sordos

En Santiago  se encuentra el Instituto de la Sordera (Indesor) es una Corporación de Derecho Privado sin fines de lucro. Fue fundado por el Dr. Jorge Otte Gabler en el año 1957 con el objetivo de brindar educación y capacitación laboral a jóvenes sordos que, hasta ese momento, no recibían atención alguna.

En sus más de 50 años de existencia la Corporación Indesor ha luchado por el desarrollo integral de las personas Sordas. Hemos evolucionado en este camino, por supuesto no sin cometer errores, hasta posicionarnos en la vanguardia nacional, en lo que al trabajo CON la Comunidad Sorda respecta, y nos hemos convertido en referentes obligados para otras instituciones civiles, gubernamentales, del mundo público y del privado.

A lo largo de la región Metropolitana, en las distintas comunas, existen variadas escuelas especiales, para niños con problemas auditivos.

Desde el año 2008 a la fecha, el Ministerio de Educación,  ha desarrollado  el Programa “Fortalecimiento del Proceso Educativo de las y los Estudiantes Sordos”. Esta línea de trabajo cumple con el propósito de mejorar los procesos educativos que se desarrollan en establecimientos de educación común y en escuelas especiales.

El actuar de los Padres

Las características más comunes en los padres al enterarse del diagnóstico de sordera de un hijo son “desorientación y preocupación”. La incertidumbre que rodea al núcleo familiar acerca del futuro del niño es muy alta, sienten temor de no saber si podrán comunicarse con ellos  y más aún cuando la familia es oyente.

Primero los padres deben aceptar el problema que presenta su hijo. Después de esta difícil situación, deben involucrarse totalmente con la rehabilitación y estar siempre estimulando al niño.

La persona sorda necesita mucho apoyo y una especial atención en su casa. La familia debe entender que a esa persona le falta un sentido. “Los padres tienen que practicar  cosas como hablarle a la cara, representar los que se les dice con una imagen, aplicar mucho la imitación de palabras”, añadió el doctor Marcelo Salamanca Salucci, psicólogo de INDESOR. Asimismo, explicó que los padres no deben consentir más de lo normal a sus hijos sordos para que su condición auditiva no sea utilizada para manipular.

¿Chile sordo con los sordos?

En la actualidad, nuestro país tiene muy pocos programas de inserción para los sordos, con esto cabe destacar, que las personas que poseen este problema se sienten excluidas de la sociedad y del mundo laboral. Esto ocurre principalmente por la poca información que se tiene sobre estos casos, lo que provoca que sus capacidades sean subestimadas, y esto se refleja con una marcada falta de solidaridad e incluso donde muchas veces se realizan burlas y ofensas, por el solo hecho de necesitar un poco más de atención, que una persona oyente.

Es por todo esto que se necesita crear una conciencia social, de que ellos son tan capaces como una persona que tenga sus cinco sentidos, educar al país completo a través de campañas que muestren que son personas normales, con las mismas capacidades intelectuales que cualquiera y con las mismas ganas de superarnos y desarrollar una vida normal, con el propósito de que Chile deje de ser sordo con los sordos.

Por Carolina Charme y Hans Zamora.

Ponte en sus oídos

24 junio, 2011

Como lo dice el dicho no hay peor sordo que el que no quiere escuchar, pero existe una clase de sordos aun peor, el sordo que no quiere ver.

En chile nos sensibilizamos con millones de casos de discapacidad y entre mas atroces y desfigurativas mejor, pero que pasa con aquellos casos donde la discapacidad es imperceptible al ojo humano, si vemos alguien en silla de ruedas le abrimos la puerta, si vemos alguien con un pie menos le damos el asiento, si vemos en la televisión a niños contando sus casos lacrimógenos de superación  en ciertas fundaciones lloramos y desembolsamos dinero como locos. ¿Pero que hacemos con las personas que sufren sordera? ¿Cómo actuamos frente a ellas?, ¿Cómo nos comunicamos con ellos?, muchos de nosotros no hacemos ni el más mínimo intento de comunicarnos con las personas que sufren de esta discapacidad, amenos que allá un intermediario y si este no existe nos damos media vuelta y ni los miramos y es entonces cuando nosotros nos convertimos en sordos ciegos.

Que pasa si hacemos el ejercicio de obstaculizar nuestra audición por un día, tener nuestros oídos en cero y hacer nuestra vida cotidiana ¿como enfrentaríamos esta situación?, lo mas probable no dudaríamos mas de 2 horas. Pues bien ellos, tiene que enfrentarse y desenvolverse en un mundo MUTE durante toda su vida, en nuestro país existen alrededor de 219.719 personas que sufren de sordera o de algún problema auditivo según un estudio de la universidad metropolitana de ciencias de la educación (UMCE).

Es por eso que como sociedad debemos abrir mas los ojos y poner mas oídos a estos casos, muchas veces los sordos tienen una mayor capacidad de escuchar que las personas que poseen su audición  intacta, aprendamos a escucharlos, no nos hagamos los ciegos y pongámonos en sus oídos.

Por eso es bueno que existan institutos como INDESOR, en donde no solo  enseñan a las personas sordas a enfrentar el mundo, si no también ayuda a los oyentes a enfrentar al mundo de los sordos.

Por Rubí Donoso Spuler

24 junio, 2011

Cursos de señas promete terminar con la Discriminación Escolar

Curso Lenguaje de Señas, para todos.

En especial Profesores.

La asociación de Sordos de Chile comenzó este 8 de Junio con los cursos de lenguajes de señas.

Este 8 de Junio, se dio inicio a las clases de lenguaje de señas, impartidas por la Asociación de Sordos de Chile (ASOCH).

Está enfocado para todas las personas que quieran aprender, pero en especial, para aquellas personas que puedan tener contacto con individuos Sordos y/o Mudos, como los profesores, policía civil y uniformada, responsables de atención a clientes, bomberos, cajeros del banco, enfermeras, etc.

Todo esto se debe a la importancia que se les está dando a las personas con problemas auditivos, que, en su medida, son cada vez más considerados por nuestra sociedad y son tratados como todos, libres de discriminación o prejuicios.

Una persona que está inscrito en este curso, nos habla de su motivación y la relevancia del curso.

“Yo me desempeño como arquitecto, además soy profesor y director de Escuela en la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Mar en Iquique, he viajado a Santiago en mi tiempo libre y he aprovechado de seguir este curso, porque creo en la integración de todas las personas independientes de sus problemas físicos”– Patricio Escobar Urzúa Profesor Universidad del Mar.

En el instituto de la Sordera y en palabras del propio Director Erwin Frei “Estamos muy contentos y orgullosos de que se esté pensando en detener la discriminación, que sin quererlo, a veces, sufren las personas con problemas auditivos. Iniciativas como estas son las que ayudan a construir una sociedad más consiente” -. Director del Instituto de la Sordera, Profesor de Educación Diferencial con mención en Trastornos de Audición y Lenguaje.

El curso consta de 60 horas pedagógicas, impartidas por profesores de educación diferencial especializados en lenguaje de señas, su duración es de 3 semanas y su valor es de $15.000 la matrícula y $45.000 el curso de nivel Básico intensivo. Las clases se imparten en la sede de ASOCH Avenida José Pedro Alessandri #1251 Ñuñoa.

Por Catalina Zuñiga Cadiz.


En Chile, según el último estudio del FONADIS (2004), existen en Chile 292.720 personas con discapacidad auditiva, cifra que representa el 1,8% de la población nacional, de ellos la mitad son personas mayores de 65 años, por razones que se nos hacen más obvias, pero ¿qué sucede con la otra mitad? ¿Los jóvenes que no pueden oír?

El Instituto de la Sordera (INDESOR) es  una Corporación de Derecho Privado sin fines de lucro, fue fundada por el Dr. Jorge Otte Gabler en el año 1957 con el objetivo de brindar educación y capacitación laboral a jóvenes sordos que, hasta ese momento, no recibían atención alguna por parte de nadie.

Al entrar al lugar ubicado en metro Rondizzoni, me encuentro con un lugar muy alegre, lleno de colores por lo que esperaba ver más niños, pero nos encontramos con jóvenes y adolescentes no tan distantes de nuestra edad, estaban en una actividad de grupo, claramente no manejo el lenguaje de señas, por lo que solo me detuve observar.

Una de las asistentes del lugar que nos atendió, Patricia nos muestra la sala, nos cuentan las actividades, el funcionamiento, visitas que hacen a lugares, etc. mientras yo observo todo el lugar y sobre todo a los jóvenes que se comunican con señas, reían, miraban, todo mientras nosotros no entendíamos nada. “Nosotros hacemos distintas actividades, estamos divididos en 3 departamentos, diagnóstico, recursos y escuela diferencial”, además vendemos productos, hacemos eventos, para generar recursos” nos explicaba Patricia, a quien realmente no le podía prestar toda mi atención, ya que no dejaba de sentirme en un mundo aparte en ese lugar,  una inadaptada, ya que es una discapacidad la cual no notas y no sabes quien la tiene, ni  menos como lidiar con ella a diario.  Considerando que según el Estudio Nacional de la Discapacidad (FONADIS, 2004) se registró un 12,9% de la población con discapacidad, creo que muy pocos saben cómo tratar con personas con las diferentes discapacidades a menos que tengamos algún cercano en esta condición,  yo seguía observando el lugar, mientras Patricia seguía explicando y hablando a mis demás compañeros de grupo, cuando me llama la atención lo siguiente de su discurso “de hecho no hay ningún organismo estatal para los sordos, son solamente organizaciones privadas sin fines de lucro quienes se preocupan de esto, hasta la Teletón es privada, una vez más nos damos cuenta que la salud es para las elites” y “no deja de tener razón” me dije a mi misma en ese momento.

El recorrido seguía, por el centro de estudios, investigación, más salones, nos contaba de las iniciativas, alianzas que generan con universidades para que alumnos vengan a hacer internados clínicos, etc. “en el fondo nos tenemos que arreglar solos, somos privados pero no dependemos de nadie, y creo que también eso tiene cierta belleza, porque es iniciativa propia, con nuestro esfuerzo y el de los niños y jóvenes” agregó una asistente más del lugar que se unió al recorrido que nos guiaba Patricia.

Volvimos al comienzo del recorrido, los jóvenes seguían en su clase, con señas, nos entregaron un folleto a cada uno y un abecedario que lenguaje de señas, que prometo por lo menos aprender a decir lo básico y esencial cuando me encuentre en una situación parecida, para no parecer tan ajena e inadaptada ante una discapacidad silenciosa.

Por Katherine Bayer.

La pasión de Daniela

23 junio, 2011

Daniela Brañas es de esas mujeres que uno ve y se empapa de alegría. Debe ser por lo risueña que es o por la cordialidad con la que recibe a sus visitas. Por estos días no es mucho el tiempo que tiene. Lo reparte entre sus estudios de Pedagogía Básica, su práctica y su familia. A pesar de eso, es feliz con la vida que lleva.

Lo que no sabe la gente es que para llegar a ese estado ha tenido que recorrer un largo camino que está marcado por un acontecimiento particular: Sebastián, su hijo, nació con sordera. Aquí nos cuenta como fue ese trayecto.

Por Pablo Antil Salgado

Mientras esperabas a Sebastián, ¿Cómo te imaginabas que sería él?

Me lo imaginaba un niño normal. Yo nunca imagine que él podría venir con algún problema. De hecho yo quede embarazada pensando en que él sería una buena compañía para su hermano Donnie. No quería que fuera hijo único, no quería que se criara solito, quería que tuviera un hermanito con quien compartir y  acompañarse en la vida. Pero resulto que fue todo lo contrario porque cuando niños ellos no tenían ninguna relación por falta de comunicación. Al Donnie no le gusta la lengua de señas,  ahora hay un poco de comunicación y eso me pone muy feliz.

¿En qué momento te enteraste que Sebastián venía con problemas?

En el parto, él nació con un Mielomeningocele (una malformación en la cabeza) y tuvo que ser operado a los 11 meses de vida. Pasó el tiempo y a los 2 años de edad  en un control con el neurólogo yo le manifesté que el niño no respondía a los sonidos de la voz o al de un móvil musical. Entonces el médico le realizo una prueba de sonido que consistía en golpear una olla detrás del niño, resultado no respondió a la prueba de sonido y el doctor me dijo “efectivamente él es sordo”.

“¿Por qué yo?”

¿Cómo enfrentaste la situación?

En primer lugar fue de incredulidad. No podía creer que esto me estaba ocurriendo a mí. Después pasé por varias etapas: culpabilidad, frustración, pena, rabia. Por muchos años viví con ello, hasta que con el tiempo fui aceptando su discapacidad.

¿Cuáles fueron los problemas que tuvieron que enfrentar en su niñez?

La verdad es que no fue nada fácil ni para él, ni para mí, ni para la familia. En lo personal yo no quería que él fuera sordo, no aceptaba esa condición. Entré en una depresión bien grande pero no podía desmoronarme ante él ni ante el Donnie (Dionisio Rivera, su esposo).  Ellos me necesitaban, no podía fallarle como mamá. Yo los amaba y los amo más que a mi propia vida. En lo familiar era un tema porque el Donnie grande no se manifestaba mucho, en el sentido de que no mostraba su tristeza, creo que por no preocuparme y más bien para apoyarme en el proceso. Igual se conversaba el tema pero siempre pensando que esto en algún momento mejoraría  con una operación (Implante coclear). Para mi mamá fue una tristeza bien guardada porque ella se veía triste pero no decía nada. A veces  la encontraba llorando sola y hablábamos muy poco del tema las dos. El Donnie chico lo vivió de otra forma. El se quedo muy solito porque yo me avoque cien por ciento al Seba. Pasábamos mucho tiempo en médicos, exámenes y terapias.

El Donnie estaba abandonado en un jardín infantil todos los días. Cuando el Donnie se empezó a dar cuenta de la condición de Sebastián comenzó a alejarse de su hermano.

Mi familia, mi lucha.

¿Cómo ayudo tu familia en todo ese proceso?

Mi familia me ayudo mucho, apoyándome con mucho amor, comprensión, estando presentes en todos los sentidos, hasta el día de hoy.

¿Cómo viste el desarrollo de Sebastián en el colegio y con sus pares?

Después de todo lo que caminamos y tocamos puertas que no se abrieron, Sebastián fue derivado a un colegio especial, uno con lenguaje de señas. Para mí fue una de las etapas  más tristes de la vida, porque si él era derivado a ese colegio significaba que esto sería algo definitivo.

Para  Sebastián fue un renacer. Comenzó a sonreír y a comunicarse, cosa que antes no hacia porque antes era un niño triste, frustrado, agresivo.  En el colegio (Escuela Dr. Jorge Otte Gobler, perteneciente al INDESOR) él comenzó a vivir. Era y es feliz en su mundo.

¿Podrías decir que por el hecho de ser sordo es distinto al resto?

Aunque a mi no me guste, si es distinto porque su percepción no es la misma que la de nosotros y la percepción de la gente con él tampoco es la misma.

¿Cómo es tu relación hoy en día con Sebastián?

Buena, de confianza, cariño, apoyo y respeto. Yo lo amo mucho mucho y siento que él me ama mucho también.

Por último, ¿algún mensaje a todas esos padres que pasan por una situación similar?

En un comienzo todo se ve mal, pero con el tiempo se van superando las etapas. Las cosas  se superan con el apoyo y la unión de la familia y eso es fundamental para salir adelante.